Sin tacto

Por Sergio González Levet

 

Una respuesta a Manuel Vicent (2)

 

Me da pena con don Manuel porque es un buen escritor. Al leer lo que publicó en su nota dominical del pasado domingo en El País madrileño, veo que se perdió muchas buenas cosas que sí suceden en Veracruz y en Xalapa, tal vez adormilado por los comentarios de lugareños que sólo se preocupan en destacar lo malo y con ello logran que su mundo sea un infierno constante.

Mientras el español -según su concepción- se la pasaba entre literatos y artistas fatuos, que hablaban de cosas sin importancia, agazapados en un búnker xalapeño para que no les llegaran las balaceras y el río de sangre, en Veracruz seguíamos viviendo como todos los días: se cocinaba rico en muchas cocinas; en alcobas, moteles y otros lugares convenientes se hacía el amor; en las bibliotecas se leía; en nuestras muchas escuelas se seguían preparando los muchachos; en los lugares públicos se desbordada la alegría que nos caracteriza.

Esa visión de escritor tremendista ofrecida por el señor Vicent a sus lectores poco se acerca a nuestra realidad cotidiana, afectada sí por la violencia, pero de ninguna manera en el grado en que él la relata.

Muchos ciudadanos, en efecto, estamos espantados por las balaceras que ocurren de repente en calles y avenidas transitadas, pero nada comparado con el terror en que vivieron los españoles por mucho tiempo ante los atentados de la ETA o de otros grupos extremistas.

Acá, la violencia la generan grupos delictivos -que se enfrentan entre ellos o con las fuerzas armadas que intentan poner el orden- y no es fruto de batallas ideológicas entre hermanos como se dieron, sangrientas a morir, en la Guerra Civil Española, al grado de que en un cementerio llegaron a poner un letrero que decía: “Aquí descansa la mitad de España, la mató la otra mitad”.

Qué lástima, señor Vicent, que no encontró usted a un veracruzano que quisiera a su tierra como lo hacemos la mayoría, para que le hablara de nuestras bondades, que son muchas, se lo juro.

Y qué lástima también que considere usted que los casi 100 artistas, escritores, estudiosos y críticos de todo el mundo y de nivel internacional que estuvieron en el Hay Festival no sirven más que para perder el tiempo en banalidades y que en el tiempo que estuvieron entre nosotros no hicieron nada que valiera la pena, pues unos sólo “sacaban la cola de pavo real, otros se deprimían por no obtener gloria suficiente, otros se entregaban al alcohol lírico, todos trataban de reconocerse en los versos y las bellas páginas escritas”.

Yo estoy seguro de que la literatura y el arte sí sirven, y para mucho; de que hay escritores y artistas comprometidos con su realidad, y que lo que crean ayuda a mejorarla; de que gracias a ellos el mundo es un poco mejor.

No sé cómo considere usted su propia función como autor, pero por favor no generalice sus demonios y sus limitaciones. Con gusto lo invitamos a Xalapa y a Veracruz de nueva cuenta para que conozca nuestra cultura, nuestro ánimo y nuestro valor como seres humanos de bien. Acá lo esperamos.

sglevet@nullgmail.com