Ahora que se ha puesto de moda discutir si será Hector el candidato o si será Pepe el candidato, valdría la pena discutir antes (aunque aquí ya sea después) cómo estará integrada la plataforma electoral del PRI, al día de hoy, el partido con la más alta expectativa de triunfo en la elección 2016 para gobernador de Veracruz.

La plataforma electoral es el instrumento ideológico que utilizan los partidos políticos en México como preámbulo de lo que llamamos planes de desarrollo, que a su vez son los instrumentos con los cuales la administración pública genera las acciones de gobierno, para nuestro desánimo también llamadas en círculos cada vez más populares, políticas públicas.

De esta manera se orientan las decisiones de gobierno de manera profesional, al menos en su letra porque en los hechos está claro que desde el 2000 la cosa está espantosa, teniendo claramente un antes y un después de Vicente Fox, que debe sentirse orgulloso de haber destruido lo poco que le quedaba a la credibilidad de la administración federal, y de paso, la de las estatales y municipales, además de haber destruido Mexicana de Aviación. En el PAN por ejemplo no pueden sustentar ningún indicador en la época foxista, y con Calderón las políticas públicas fueron dictadas desde el extranjero y estuvieron concentradas en la Iniciativa Mérida, que no es más que la aplicación forzosa de acciones en temas de seguridad (por lo que se disparó la violencia del Estado hacia la sociedad), la compra forzosa de armamento a través del endeudamiento, por lo que en esta elección 2015 su plataforma electoral se redujo a tres opciones por México, según ellos, y en lo estatal no creo que logren tener más de tres ideas por Veracruz, si es que acaso, parafraseando a Paz, no se quedan nada más en la ocurrencia.

En el PRD sufren una fractura similar a la del PAN, al estar cooptados por jefes políticos o líderes de tribus (esto vale tanto para ambos), por lo que no tendrán mucho tiempo para realizar una plataforma.

Movimiento Ciudadano sólo tiene que reciclar una de las tantas candidaturas de D. Delgado, o de plano reciclar al candidato, muy al estilo Buganza (segunda campaña a gobernador), Miguel Yunes (tercera campaña) o los propios Héctor y Pepe, en su segunda pre-campaña al interior del PRI.

El Verde puede lanzar a Carolina o a Paco Bravo, ya sea que quieran caminar el estado o trotarlo y la chiquillada podría ser comprada por Reynaldo (PES, PH, Panal, AVE o Cardenista).

Morena tiene a Taibo II y a Salmerón dando conferencias y a AMLO ocupado pensando en cómo sonar innovador en su tercera candidatura. Aquí el caso es que dado el tercer lugar de Morena como fuerza política en Veracruz, es muy probable que obtenga una alta votación sin tener aunque sea un candidato conocido, ya no se diga plataforma. Y de paso en 2017 obtener varias alcaldías y así allanar el camino de AMLO en 2018 por Veracruz y quizá, ahí sí, la gubernatura por primera vez quedara en una fuerza de oposición. Ya Reforma lo dejó claro ayer: el enemigo electoral a vencer es AMLO.

Lo cierto es que todos los partidos van a realizar encuestas para preguntarle a los veracruzanos cuáles son sus necesidades y sus inquietudes; encuestas carísimas que se pagarán, a través de intermediarios o directamente, con recursos públicos que no serán invertidos en educación, ni en alimentos; encuestas que dirán que en sus hogares los veracruzanos hablan de la falta de dinero y de la inseguridad en las calles, por lo que han modificado sus hábitos y ya no salen con el reloj de oro ni la pestaña levantada las señoritas. También dirán en la calle que hace falta educación y que están bien vistos los primeros pasos de la reforma educativa; nada significativo habrá que mencionar sobre la reforma energética ni sobre la fractura hidráulica, para bien de los asesores, que no tendrán que andar inventando mentiras ni justificaciones. Hablarán de la necesidad de invertir en programas productivos para la mujer, los jóvenes y las personas con capacidades diferentes. Tristemente seguirá viva la llama de la esperanza puesta en obras de infraestructura, en actividades recreativas, deportivas y culturales, etc, etc.

Así, desde esta perspectiva, debemos analizar la plataforma del PRI, primero, desde sus ejes básicos, de lo que nos ocuparemos en la siguiente entrada y de las expectativas que generan cada uno de los hasta hoy precandidatos.

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