Los tiempos actuales exigen soluciones que realmente generen un impacto en la sociedad y traigan

beneficios. Existe una lucha entre los simuladores y los verdaderos gobernantes, ya que los primeros

dominan el sector público, mientras los segundos escasean, debido a diversos factores, como la apatía

social o la rapiña financiera internacional.

Todo está relacionado: los bancos extranjeros que cobran comisiones exageradas al crédito productivo

que fomenta el mercado interno; los privilegios de los que gozan ciertos empresarios por encima de

otros inhibe la correcta planeación; la presión extranjera dicta órdenes.

Una de ellas fue la construcción de Laguna Verde.

Este paradisíaco lugar simboliza el dominio extranjero del territorio que alguna vez fuera de Hernán

Cortés, y que ahora está contaminado. Todo daño debe repararse. La tecnología moderna y los avances

científicos (nunca creí escribir esta frase) nos han enseñado que los suelos pueden reconstruirse a partir

de inversiones simples, ordenadas, a largo plazo, pero requieren de un factor fundamental, en nuestro

estado:

¡La eliminación de la planta nuclear de Laguna Verde para acabar con una tiranía que ha abaratado

nuestra soberanía nacional!

Esta genera muy poca energía. Ocupa el lugar de lo que debería ser la riviera veracruzana. De nuevo,

aumenta la contaminación. Ahuyenta el turismo, el empleo, la cultura. Está olvidado el cementerio

totonaca de Quiahuiztlán, que atrajo a Cortés a la costa.

Una buena propuesta sería la de realizar un rescate profundo de la zona, que incluya mejoras en la

atención médica de miles de habitantes que padecen diversos problemas, de entre los que sobresale el

cáncer. Obras de rescate ecológico, además de inversión en nuevas fuentes de energía, para dejar de ser

un país dependiente.

Una medida política a la altura de las circunstancias tendría que estar sustentada en datos científicos, en

acuerdos logrados con quienes se vean ya sea perjudicados o beneficiados, una toma de decisión

colegiada, pero no hay un solo partido que incorpore a todos los sectores de la población hasta el

momento.

En México es claro cómo el PRI, el PAN y el PRD ampliaron el abanico de partidos a 10 para evitar

cargar con toda la responsabilidad de una pésima administración pública. Ahora que existen más

opciones políticas las propuestas no han subido de nivel. Al contrario, se ha difuminado “la cosa

pública”.

Además del rescate integral de Laguna Verde, y comenzar con ello una nueva visión de la sobre la

administración del ecosistema en el que habitamos; también la alimentación de los seres humanos es un

serio problema. Se espera que durante el siglo habiten en promedio 10 mil millones en la Tierra. Esto si

la tendencia llega a estabilizarse en las próximas décadas.

Permanecer en el sistema internacional de finanzas de la manera en que lo hace nuestro país no dejará

ningún beneficio. Si los banqueros tuvieran alguna decencia México tendría un mercado interno de

consumo. Bueno, y si los políticos no quisieran ser como los banqueros, definitivamente existiría un

sistema político social.

Ya escribiré de ellos mañana. Pfff.

www.journalveracruz.com