Cuando el panismo se encumbró en Veracruz-Boca del Río el gobernador del PRI era Patricio Chirinos. En aquellos años era menos complicado justificar, no tanto la participación de funcionarios públicos en evidentes actos de campaña, sino el uso de recursos públicos para comprar las conciencias, y como en aquellos años también, había el “recurso del método” para hacerlo pues se hacía, muy al estilo Díaz y sus secuaces. (Ya se había desmantelado prácticamente toda la parte productiva del Estado mexicano.)

De esta manera, por poner un ejemplo, la primera alcaldía ganada por el PAN en Boca específicamente, de Ángel R. Deschamps, que sería prácticamente arrebatada al PRI corrupto, del que ya estaba harta la sociedad boqueña, que no resolvía las carencias sociales y que se dejaba guiar por el neoliberalismo, ya no de Salinas sino de Zedillo, ese PRI que representaba el secretario del Gobierno Miguel Yunes era el enemigo, era a quien había que sacar del Gobierno.

Fue el año en el que Cuauhtémoc Cárdenas ganaba en el DF. El descontento era nacional, muchos años de rapiña, ambiciones desmedidas pensábamos entonces y que llegan Fox y Calderón en lo nacional, y “los capitanes” Morgado y Montano en lo estatal.

Esa elección intermedia le costó al PRI cientos de alcaldías, una votación histórica.

Quizá es cierto, Yunes estaba preparando su terreno dentro del PAN.

Pero ese es un problema de los analistas políticos y de todas las personas en cualquier lado del mundo: como lo que damos por cierto es más fantasía nuestra que realidad, inventamos coincidencias, nos creemos explicaciones sin fundamentos, damos por hechas cosas y prevalecen en nuestro pensamiento los prejuicios.

Esa debacle priista era la voz de la sociedad, la democracia consolidándose; era la claridad en los resultados electorales, eran gobiernos eficientes. Así fue difícil para el PRI cargar durante 13 años con municipios azules y lo fue este año de nueva cuenta, incluso en 2010, cuando Salvador Manzur gana la alcaldía, fue carísima la elección y ningún gobierno ha resuelto desde entonces ninguna carencia, al contrario, los estúpidos conflictos políticos derrumban los índices de eficiencia que se podrían obtener.

Nadie piensa en la administración pública. Son puros intereses de grupo, y ahora, como lo dijo Corral la semana pasada en el PAN existen 3 grupos que se disputan las candidaturas (Cambranis, Yunes por segunda vez y Serralde) y en el PRI, más Yunes.

Lo singular es que en Boca del Río, donde la gente hace años votó en contra del PRI, del sistema corrupto, de la infamia representada por Yunes, por segunda ocasión gobierna un Yunes que representa a ese sistema nacional de mirreyes, ostentoso pero sobre todo, ineficaz, porque gobernar Boca del Río no tiene ciencia cuando se encuentra rodeado del Estado de Veracruz, más si durante cuatro años “gobierno” desde el clima cálido de una mansión construida con recursos públicos.

Pero gobernar no es un verbo que se ejerza en lo privado, pues se ha confundido la soledad del gobernante con la toma de decisiones públicas.

De esta manera se pone en evidencia una paradoja de “la democracia”: la gente vota en contra de personas que representan a un sistema y a un partido, y luego esas personas se cambian de partido y la gente vota por ellos y esto, en el fondo quiere decir que la gente no sabe lo que ocurre y como con un enfermo al cuál su médico no le ha informado de su padecimiento de manera adecuada, no tiene tranquilidad, no puede ver hacia el futuro y sobre todo, está siendo engañado.

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