Quién sabe si deveras la ocurrencia fue de Miguel Ángel Yunes Linares, pero lo que

algunos panistas veracruzanos aseguran que sí es cierto es que al presidente electo del CEN

del PAN, Ricardo Anaya, no le gustó nadita que en Veracruz un popular diario porteño

muy ligado al ex priista haya cabeceado al día siguiente de la elección interna del partido

blanquiazul que en la entidad había ganado “Anayunes”.

Se dice que alguno de los cercanos al joven líder panista que no debe querer a Yunes –el

cual se perfilaba como uno de los operadores del ex dirigente nacional Gustavo Madero en

la coordinación de los diputados del PAN en la LXIII Legislatura–, se encargó de mostrarle

la portada del periódico jarocho al queretano y que no le habría causado ninguna gracia.

Y es que Anaya fue uno como candidato y ahora pretende ser otro como presidente electo

del Comité Ejecutivo Nacional. Con la dirigencia partidista en la bolsa, ha comenzado por

deslindarse de todo aquello y aquellos que durante su campaña le generaron desconfianza

entre la militancia y severos cuestionamientos de la opinión pública, haciendo crecer la

figura del senador Javier Corral, que finalmente no logró detonar la “rebelión de las bases”.

Ahora lo que está proponiendo –porque asegura que “lo creo profundamente”– es “una

renovación, una regeneración del PAN con base en los 10 ejes” que planteó en su campaña.

Entrevistado un día antes de que trascendiera la designación de Marko Cortés como líder de

los diputados del PAN en la nueva Legislatura, le preguntaron a Anaya si “esa idea de

regeneración es compatible con la intención de llevar a Gustavo Madero a la coordinación

de los diputados panistas”, a lo que el queretano respondió entonces: “No he tomado una

decisión. Estoy convencido de que hay que escuchar primero a los grupos parlamentarios y

tomar la mejor decisión. No tengo una decisión tomada.”

– ¿Se puede esperar un deslinde suyo de Madero?, le inquirieron. A lo que contestó:

“Puedo decir que voy a ser un presidente con la independencia necesaria para decidir lo

correcto para el PAN y para México.”

– ¿Qué le debe a Madero?, le cuestionaron. “Tengo gratitud: he recibido oportunidades. Él

fue fundamental para que yo presidiera la Cámara de Diputados y le tengo reconocimiento.

Del Pacto por México surgieron reformas importantes para el país, que iremos valorando en

los años por venir. Le reconozco el haber sido un factor fundamental para lograr esas

reformas que son buenas en malas manos. Por eso he dicho que vamos a ser una oposición

crítica, frente a un gobierno que no ha querido rectificar el rumbo.”

Seguramente a Yunes Linares también le debe guardar la misma gratitud que a Madero,

pues en su única visita que hizo a Veracruz como candidato a la dirigencia de Acción

Nacional, Anaya fue recibido el mediodía del jueves 6 de agosto en un acto organizado por

el ex priista en un lujoso hotel de Boca del Río, municipio gobernado por su hijo Miguel

Ángel Yunes Márquez. Sólo que el queretano debió tolerar que en ese evento fuera más

aplaudido el aspirante del PAN a la gubernatura que él.

Pero además, en reuniones privadas que ese mismo día sostuvo con otros miembros de

grupos panistas ajenos al de Yunes Linares, Anaya recibió también una serie de quejas en

contra del diputado federal electo, a quien Madero, todavía como dirigente, colocó en el

número uno de la lista plurinominal del blanquiazul por la tercera circunscripción nacional.

Quién sabe si tal como lo hizo con su antecesor en la presidencia del CEN del PAN, Anaya

también decida deslindarse de Yunes, quien el año pasado le generó un nocivo ruido

mediático que desacreditó su campaña para promover la propuesta panista del Sistema

Nacional Anticorrupción, pues circuló un audio que contenía una presunta llamada

telefónica en la que ambos hablan de forma encriptada sobre “entregar números” e

“incrementar porcentajes para entregar”. El periodista Ciro Gómez Leyva escribió una

columna titulada “¿Pues qué se dicen Ricardo Anaya y Yunes en la grabación?”, en la que

aseguraba que a la par del avance de la noticia de la renuncia de Madero, entonces

presidente nacional del PAN, y el arribo de Anaya como su probable relevo interino,

“comenzó a correr también la versión que pedía estar alerta, porque se ‘deslizaría por ahí

una grabación demoledora’ de Anaya con Miguel Ángel Yunes, que iba a dejar muy mal

parado al nuevo líder panista”.

El columnista dijo que “la grabación (no se aclaraba si era audio o video) tendría que ver

con hechos relacionados con Veracruz (no se aclaraba si eran cuestiones políticas, de

negocios o personales)”. Además, Gómez Leyva afirmó que “tendría tal contundencia que

el propio gobierno federal estaría operando a tope para evitar que se difundiera”.

“¿Pues qué se dicen Ricardo Anaya y Yunes como para despertar tanta preocupación?”,

anotaba el periodista. “Si existe y alguien está decidido a que se conozca, el material

aparecerá en internet, las redes o algún medio, por más que el mismo Presidente de la

República se empeñe en impedirlo”, auguró Gómez Leyva, quien les deseó suerte a ambos.

Pero ahora el veracruzano la necesitará con Anaya, a quien empiezan a encartar para la

sucesión presidencial de 2018 aunque trae una aparente alianza con el gobernador de

Puebla, Rafael Moreno Valle, otro presidenciable del PAN distante de Yunes y Madero.

Nada halagüeño para la ansiada candidatura a gobernador de 2016, sobre todo si la

“regeneración” que se propone Anaya llegara hasta el Comité Directivo Estatal que

encabezan Pepe Mancha y Domingo Bahena, inicialmente impulsados por los grupos de

Víctor Serralde y Enrique Cambranis, y que ahora están entregados a Yunes.

LOS OTROS YUNES

Proveniente de Los Ángeles, California –ciudad estadounidense donde el pasado fin de

semana se reunió con inmigrantes mexicanos, especialmente de Veracruz, y con líderes

sociales y autoridades comunitarias, con los cuales convino becas para estudiantes y apoyos

para escuelas, productores y municipios veracruzanos que están por hermanarse con otras

pequeñas ciudades de esa región californiana–, el senador veracruzano Héctor Yunes Landa

llegó justo a tiempo a la capital del país para estar presente este jueves en la ceremonia de

toma de protesta de Manlio Fabio Beltrones y Carolina Monroy del Mazo como presidente

y secretaria general, respectivamente, del CEN del PRI para el periodo 2015-2019, evento

en el que el aspirante priista a la gubernatura del estado ocupó un lugar especial en el

auditorio “Plutarco Elías Calles” de la sede nacional del tricolor.

Según difundió anoche mismo su equipo de prensa, Yunes Landa, estuvo en la fila de los

gobernadores, donde también se dieron cita consejeros nacionales, dirigentes de los

Comités Directivos Estatales, líderes de sectores, diputados, alcaldes, para atestiguar el

relevo de la dirigencia nacional del PRI.

En cambio, el otro senador y también aspirante del PRI a la gubernatura de Veracruz, Pepe

Yunes Zorrilla, boletinó su gira de trabajo que realizó este jueves 20 por la zona de

Huatusco y Coscomatepec, donde se reunió con alcaldes, enlaces comunitarios y

representantes del sector social productivo de esa región del centro del estado, ante los

cuales expuso que “debemos promover la necesidad de retornar al imperio de la ley”, pues

refirió que “hoy en el país, tristemente, el 95 por ciento de los ilícitos no tiene castigo”.

“Es un nivel y una tasa de impunidad inaceptable. Y eso genera que en nuestra convivencia

y nuestras relaciones se llegue a excesos y extremos”, puntualizó Yunes Zorrilla, quien

destacó que a causa de lo anterior, “si un mal funcionario público quiere abusar de la

confianza de la gente para sacar provecho personal, para robar, lo hace con toda

tranquilidad porque sabe que en 95 por ciento de los casos no va a haber sanción”.

Por ello enfatizó que ése es el gran pendiente del país y del estado de Veracruz. “Es un

tema que tenemos todos que encauzar desde donde nos compete. Desde el ámbito público y

desde el ámbito privado. La gran súplica de su servidor es que podamos articularnos para

corregir esta desviación, los excesos inadmisibles que nos interesan más cuando los

padecemos en Veracruz. Para eso vamos a estar trabajando”, dijo el legislador.

En ese sentido, Pepe Yunes manifestó a los alcaldes de la región ahí reunidos que cuentan

con el Senado de la República en la gestión de recursos, “sobre todo hoy que en Veracruz

hay un serio problema de fluidez de los mismos, que tendrían que llegar a éstos, que son tan

importantes niveles de gobierno. Los senadores tenemos la responsabilidad de representar

al estado, a su gente, y principalmente al aparato productivo dentro del Pacto Federal,

delante del Gobierno de la República”.

Como miembro del Senado, afirmó Yunes Zorrilla, no puede estar sólo para la foto, para el

discurso fácil, sino que se tiene que dar resultados. “Y hoy podemos venir con la

satisfacción de que el Senado de la República ha estado atento a las buenas voces de los

liderazgos de cafeticultores y azucareros, con resultados y acciones en beneficio de la

población”, subrayó.