El jueves 20 y el viernes 21, el Puerto de Veracruz podrá ser considerado la

capital del medio ambiente mexicano. Y esto es porque se realizará ahí la Décimo

Séptima Sesión de la Asamblea General Ordinaria de la Asociación Nacional de

Autoridades Ambientales Estatales (ANAAE).

El titular de la Sedema veracruzana, Víctor Alvarado Martínez, será anfitrión en

este evento, al que han confirmado su presencia muchos de sus homólogos de las

otras entidades federativas, así como un número mayoritario de los procuradores

del ramo que hay en el país.

Y para no ser menos, también estarán funcionarios de primer nivel de la

Semarnat, como el Subsecretario de Planeación y Políticas Ambientales, Rodolfo

Lacy Tamaño, y la Oficial Mayor, Irma Adriana Gómez Cavazos. Junto con ellos,

asistirá la no menos importante Directora del Instituto Nacional de Ecología y

Cambio Climático, María Amparo Martínez Arroyo.

Estas reuniones han demostrado que se pueden hacer eventos que no sean el

puro turismo, y por eso en las nueve ocasiones anteriores los secretarios y los

procuradores han logrado una mejor coordinación entre los gobiernos estatales y

el federal, con lo que se ve más promisorio el manejo de este asunto, que es

crucial para nuestro presente y el futuro de nuestros hijos.

Véase los temas que en esta ocasión se van a tratar en serio: mejora de la calidad

del aire, estrategias para conservar la biodiversidad y establecimiento del

presupuesto de egresos.

En el marco de la reunión, se van a compartir también las experiencias de éxito

que han tenido algunos gobiernos estatales, con la mejor intención de que lo bien

hecho en algunas regiones termine por convertirse en parte importante de la

política ambiental nacional.

Ahí, Veracruz y su secretario podrán presumir, entre otras cosas, el incremento

notable que ha habido durante el Gobierno de Javier Duarte de las zonas

protegidas, el trabajo conjunto que se ha hecho con el Instituto Nacional de

Ecología y la infinidad de acciones que se han echado a andar prácticamente en

todos los rincones de nuestra geografía, para salvaguardar nuestra riqueza

natural.

El planeta ya no aguantará mucho tiempo más la depredación de que es objeto

por parte de nuestra especie, que ha resultado mortífera contra nuestros

compañeros de viaje, que son los otros animales y las plantas y el agua y todos

los recursos no renovables. Y al decir que ya no aguantará me refiero a que está

empezando a incidir en las condiciones para la preservación de la vida.

Si no hacemos algo ahora, hoy mismo, en este momento, tal vez no haya tiempo

para revertir el daño causado, y ya no habrá un mundo que dejarle a las siguientes

generaciones. Eso no es catastrofismo, sino una realidad que nos amenaza. Es

tiempo de que empecemos a valorar más la vida humana que la economía, que

aprendamos que es mejor conservar que despilfarrar nuestros recursos, los que

tan pródigamente hemos gozado a lo largo de la historia.

Qué bueno que a partir de este jueves, los responsables del medio ambiente de

todo el país estén reunidos para ver qué pueden hacer…

Que es mucho.

sglevet@nullgmail.com

Twitter: @sglevet

Facebook.com/sglevet