0515_1

Tlacotalpan, Ver., 31 de enero de 2016.- Con las presentaciones discográficas Porque de un sueño nacimos, del grupo Alebrijes, y Somos el sur, para conmemorar los 20 años de Los Cojolites, inició este domingo el programa artístico del Foro de Presentaciones Editoriales del Sotavento en la Casa de Cultura y las Artes Agustín Lara, en este municipio. El patio del recinto cultural registró un lleno del público que asistió para disfrutar las diversas manifestaciones del son jarocho, en el marco de las tradicionales fiestas de La Candelaria. La jornada comenzó temprano con la presentación de las páginas web de las casas de la Cultura de Paso de Ovejas y Tlacotalpan que, con el apoyo del Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC) y de la Secretaría de Cultura, se ponen en marcha para concentrar información y aprovechar el Internet para llegar a más personas. También se proyectó el documental El león de Sabana Larga… una tradición que volvió, para hacer un reconocimiento a don Chúa Méndez, un reconocido sonero del Sotavento tabasqueño, quien estuvo acompañado por Fernando Sobrino. Del auditorio de la Casa de la Cultura Agustín Lara, los asistentes se trasladaron inmediatamente al patio trasero del recinto para disfrutar la presentación discográfica Décimas Macho Dominante, de Carlos Solís, alias El Lujo de la cuenca, que fue el preámbulo para el inicio de la tocada sonera. Los primeros en subir al escenario fueron Los Alebrijes, originarios de Tuxtepec, Oaxaca, quienes dieron a conocer su material Porque de un sueño nacimos, con la participación especial de Joel Cruz Castellanos, integrante de Los Cojolites, quien hizo sonar su leona en el acompañamiento de varias melodías. Somos el sur es la producción discográfica presentada este domingo para conmemorar los 20 años de Los Cojolites y los 18 años de trabajo del Centro de Documentación del Son Jarocho con base en Jáltipan, con la participación de los grupos Jarocho Barrio, Flor de Uvero y Pata de Vaca, cada uno con un estilo peculiar de interpretar el son. Joel Cruz destaca que el son jarocho se enriquece porque no sólo se toca con jaranas, leonas, guitarras o el cajón, sino que se fusiona con otros instrumentos como el acordeón, el violín o el arpa, para darle otros sonidos. El público disfrutó por la noche de las exposiciones Viejos soneros campesinos, de Agustín Estrada y Wendy Cao, además de Ríos de son, de Salvador Flores Gastambide, en los pasillos de la Casa de la Cultura.