Aparte de la precampaña interna que actualmente realiza por la candidatura del PAN al

gobierno de la entidad –y, por ende, de la alianza del partido blanquiazul con el PRD–,

Miguel Ángel Yunes Linares ha emprendido otra campaña simultánea para intentar

desaparecer el cochambre que ha ensuciado su nombre, sobre todo en los últimos 20 años

de su trayectoria política y en la administración pública del estado y de la Federación, en

los que se le atribuye haber amasado una inmensa fortuna inexplicable.

A mediados de esta semana, por ejemplo, se aventó la puntada de firmar la iniciativa

ciudadana “3 de 3” que entregó personalmente en las oficinas de Transparencia Mexicana

(capítulo de Transparencia Internacional en el país), una organización de la sociedad civil

no gubernamental dedicada al combate de la corrupción en México.

“La decisión de hacer pública mi declaración patrimonial, así como la fiscal y de intereses,

es una clara muestra del compromiso que asumo con la honestidad y la transparencia”,

difundió el ex priista este miércoles 10 a través de un boletín su oficina de prensa.

Según el comunicado emitido, Yunes Linares dijo que con esa acción muestra su “claro

compromiso de combate a la corrupción, de honestidad y de transparencia en el manejo de

los recursos, y de sanción a quienes quebraron las finanzas de Veracruz por apropiarse

ilícitamente de los recursos públicos”, pues reiteró que “los veracruzanos estamos hartos de

la corrupción y sabemos que en esta práctica se encuentra el origen de muchos de los

problemas que vivimos, porque los recursos públicos en lugar de destinarse a obras y

acciones de beneficio social van al bolsillo de malos funcionarios, como ha sucedido en el

gobierno de Javier Duarte”.

 

Sin embargo, ni Miguel Ángel Yunes ni sus operadores de prensa precisaron si esta

declaración patrimonial, fiscal y de intereses sólo fue presentada por el precandidato del

PAN a la gubernatura o si incluyó también las de sus familiares más cercanos, quienes se

presume son sus prestanombres: su esposa Leticia Márquez de Yunes, y sus hijos Miguel

Ángel, Fernando y Omar Yunes Márquez.

Y es que quienes han trabajado con Yunes Linares y por tanto lo conocen muy bien, saben

cómo se las gasta este aspirante del PAN a gobernador que ahora se promueve como el

paladín de la justicia y la honestidad, como si los votantes veracruzanos fueran unos

imbéciles o no tuvieran memoria.

A finales del sexenio del presidente Ernesto Zedillo, por ejemplo, le delegó el control de los

reclusorios federales a su incondicional Enrique Pérez Rodríguez –quien venía

desempeñándose hasta enero pasado como secretario del Ayuntamiento de Boca del Río,

que preside su hijo Miguel Ángel Yunes Márquez, y que ahora lo acaba de suplir en la

Cámara de Diputados del Congreso de la Unión–, al que meses después, en enero de 2001,

coincidentemente se le fugó por primera vez Joaquín “El Chapo” Guzmán del penal de

Puente Grande, Jalisco; y, en febrero de 2010, cuando el presidente Felipe Calderón lo

impuso como candidato del PAN a la gubernatura de Veracruz, propuso para la Dirección

General del ISSSTE a su operador financiero Jesús Villalobos López, al cual le dejó en

marcha una serie de licitaciones para la contratación de obras y adquisiciones

multimillonarias. A principios de diciembre de 2012, casualmente, Villalobos fue

inhabilitado 10 años por fraude y quebranto de 299 millones de pesos, sólo por no

supervisar la realización de un inventario.

Por eso sería importante saber si el aspirante del PAN a la gubernatura de Veracruz

también presentó las declaraciones patrimonial, fiscal y de intereses de su esposa e hijos,

pues no hay que olvidar que en octubre de 2015, la Procuraduría General de la República

solicitó información sobre las propiedades de Yunes Linares y de sus familiares más

cercanos, derivado de la investigación UEIORPIFAM/AP/114/2013 que se le sigue por el

uso de recursos de procedencia ilícita.

Por eso no fue casual que este mismo miércoles 10, su primo hermano y precandidato del

PRI Héctor Yunes Landa diera a conocer que él también ya presentó ante notario público

sus declaraciones patrimonial, fiscal y de intereses –que registrará posteriormente ante el

Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y Transparencia Mexicana si resulta

electo candidato a gobernador–, pero que además él sí incluyó las declaraciones de su

esposa Verónica de la Medina y de sus hijas mayores Liliana y Andrea Yunes Yunes, pues

enfatizó que no sólo importa lo que los aspirantes a un puesto de elección popular poseen

como patrimonio personal.

Yunes Landa manifestó que no hay excusas para ser transparente cuando se tienen las uñas

cortas, una trayectoria limpia y no se tiene nada que esconder. “Yo soy leal a mi familia, a

Veracruz y a los veracruzanos los honro y los respeto”, afirmó. “No tengo yates,

mansiones, ni propiedades fuera de Veracruz, mucho menos en el extranjero. Por eso hice

público mi 3 de 3: mis declaraciones patrimoniales, fiscal y de intereses”, pues admitió que

hay hartazgo de la corrupción, aunque sostuvo que los veracruzanos, que no quieren más

suciedad, saben que sólo el que está limpio puede acabar realmente con ella. Por eso exigió

que “todos los que aspiramos a gobernar Veracruz hagan públicos sus bienes”.