HYL, como siempre, con todo en contra

Fueron seis largos años de una campaña de odio que Fidel Herrera compartió con la mayoría de los veracruzanos contra Miguel Ángel Yunes Linares. Entonces, alrededor del choleño se tejieron cantidad de leyendas y señalamientos que van desde “pederasta”, por un pasaje del libro “Los demonios del Edén” de Lydia Cacho (el que leo y releo y sinceramente, no encuentro motivo o sustento para tal calificativo); su “participación” en la primera fuga del Chapo Guzmán; irregularidades en el Issste; su “inmensa fortuna” así como mansiones y un yate; y quizás por allí se me pase una más. Como cereza de este pastel de odio, fue en el Fidelato que se encargaron de apodar “Perro” al vecino del Estero. Ya saben a quién le encantaba poner motes.

Luego, cuando llegó la administración de Javier Duarte de Ochoa, la camada fidelista retomó la estafeta visceral hacia el choleño y siguió la serie de señalamientos y acusaciones. Se habla de una denuncia ante la PGR por enriquecimiento ilícito. Incluso, hubo un exhorto a la PGR por parte de los diputados federales de Veracruz (o de Duarte de Ochoa) para que se le diera aceleramiento a la investigación, pero es claro que el exhorto se lo pasó la PGR por salva sea la parte. Al menos, hasta ahora, que se sepa, no hay nada.

Y cuando uno creía que la campaña había concluido, sale Héctor Yunes Landa, con una variante: reta a su primo-hermano Yunes Linares a mostrar su declaración en el 3de3.

Conste, cuando pongo que “con una variante”, es que no nada más se le va encima a su pariente, sino también al Gobernador y a algunos militantes de su partido (yo le hubiera puesto algunos Diputados y algunos del Gabinete) con sendos “tuitazos”:

1.- “En el PRI, no todos somos iguales. Yo he sido un crítico de este gobierno”.

2.- “Yo no tengo compromisos con nadie.  A quien tenga que meter a la cárcel, incluyendo al Gobernador, lo haré”.

II

La posición de Héctor contra su primo-hermano llama la atención porque hasta hace más de una semana se había mostrado prudente, al grado de que había dicho que no iba a responder a los ataques de Miyuli.

Quien conoce a Héctor y a Miguel Ángel, sabe que ambos son explosivos, reaccionarios, de dermis delgadita, pero también son “echados p’adelante”, broncudos, conocedores de que la política es un juego de contacto y se saben a la perfección el adagio de “el que se lleva, se aguanta”.

A lo que voy es que la exposición actual de Héctor, vía twitter, en entrevistas con López Dóriga o en sus discursos, es a la que nos había acostumbrado desde hace más de seis años y que, de repente, sin decir agua va, le había bajado “tres rayitas”. ¿Por qué? ¡Sepa!

Lo que sí es evidente es que los ataques contra Yunes Linares carecen de ese resentimiento con que se desenvolvieron Fidel y Javier en dos sexenios. Tan es así que el señalamiento contra el cuasi candidato del PAN-PRD es por “la ausencia de valor” para exhibir su declaración 3de3.

Héctor dice que su primo habla de corrupción cuando es de lo mismo que lo acusan. “Para combatir la corrupción hay que estar limpio Miguel Ángel”.

III

Sí, a todos nos queda claro que Héctor Yunes Landa no la tiene fácil en este momento, más cuando Javier Duarte de Ochoa se ha convertido en una especie de “enemigo público” de Veracruz y hasta nacional. ¡Claro! Eso le conviene a un Presidente y su Gaviota, a un Moreira y cualquier otro escándalo que empañe al gobierno federal (la Ley de Hilos y Tejidos: El hilo se rompe por lo más delgado)… ¡total! ¡Ya agarraron de su puerquito a Duarte! con o sin razón, y para muestra, un botón que debería preocupar sobremanera: el video donde supuestamente comensales “corren” de La Parroquia al Gobernador. La respuesta del mandatario estatal fue que él no estuvo allí. Si bien, se le pudiera dar la razón a Duarte de Ochoa, porque efectivamente, nunca se le ve, lo terrible es  eso: que alguien pueda hacer arengas contra el Gobernador, y el pueblo haga eco de ellas. ¿Realmente hubiera reaccionado la gente igual si el político hubiera estado presente? Si la respuesta es positiva, tiene que preocuparse el mandatario estatal.

Pero decíamos que Héctor no la tiene sencilla… es más, en los últimos doce años se pudiera decir que así ha sido su trajinar político. El asunto es que en este momento, no es Miguel Ángel Yunes Linares el enemigo a vencer, sino su peor contrincante lo tiene en el Gobierno estatal, como ha sido en los dos últimos sexenios. No importa qué tan buen candidato sea Héctor si tiene, como lo ha tenido a lo largo de doce años, todo en contra.

Sí, insisto, no la tiene fácil… quizás esta elección sea la prueba más complicada que tenga… pero, si a pesar de Duarte de Ochoa y todo lo que para la sociedad representa, gana Héctor la Gubernatura, ¡el PRI tendría que hacerle un monumento!