La rueda del morbo

El correo llegó en punto de las 17:55: “Se les invita al Mensaje que dirigirá a los veracruzanos el Gobernador, Dr. Javier Duarte de Ochoa. La cita es a las 19:00 horas de este jueves 25 de febrero en la Sala de Banderas de Palacio de Gobierno, en la ciudad de Xalapa”.

El morbo de inmediato se apoderó de mí, “y si así yo lo sentí –dije– es seguro que en todos los demás que han seguido de cerca los últimos acontecimientos ¡igual han de estar pensando lo mismo!”

No lo pensé más, dejé las pantuflas, el pans, los tenis, me puse la misma ropa del día anterior (ánimas no me encuentre a alguien que me haya visto el miércoles), y salí como si fuera proveedor de Gobierno con la promesa de que me van a pagar a las 7 de la noche.

Íbamos a toda madre hasta que llegamos al centro… ¡cerrado! ¡Chin! Se nos olvidó que había manifestación universitaria. ¡A pincel las tres últimas cuadras!

II

Son las 18:43. Personal de Logística, Eventos Especiales y Agenda están en friega. Apenitas a las seis les dijeron que iba a ver rueda de prensa. En primera fila colocan los personificadores de Juan Octavio Pavón (que no se presentó… creo que pidió “licencia” para ausentarse), Flavino Ríos Alvarado, Xóchitl Osorio, Genaro Mejía y Antonio Gómez Pelegrín.

A las 18:48, asoma su cabeza el subsecretario de Gobierno como “para tentarle el agua a los tamales”, mientras el equipo de RTV afina el sonido y aprovecha para anunciar(me) que el programa de Revisiones de este próximo martes será transmitido por esta ocasión a las 22:30 de la noche.

A las 18:52, ordenan el acceso a la prensa y se vuelve a asomar el subsecretario mientras la Sala de Banderas no sólo se llena de reporteros y camarógrafos, sino también de expectativa, mucho ruido y morbo…

Las campanas de la Catedral “anuncian la rueda de prensa”, dice una reportera mientras que otra aprovecha para echarse su “manita de gato” y verse presentable, cuando en ese momento, se abre la puerta por donde siempre aparecen los funcionarios.

Abre plaza Luis Rodríguez Zavala (El Centinela) quien agarró primera fila junto con el subsecretario Genaro Mejía, Xóchitl Osorio, Paco Portilla, Ramón Cárdeno Shaadi y Fabrizio Aguilar Sánchez.

III

En cuanto toma la palabra el Gobernador, todos guardaron silencio, queriendo escuchar con atención lo que realmente querían escuchar, pero no… al menos en su primera intervención, no. Sólo indicó que este jueves, envió al Congreso local una iniciativa de Reforma Constitucional que dotará de autonomía presupuestaria a la Universidad Veracruzana.

La propuesta contempla que la UV reciba, de aprobarse, anualmente, al menos un tres por ciento del presupuesto estatal que garantice el cumplimiento de sus funciones.

Al lado del Gobernador, dos excelentes bailadores: el secretario de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado; y el secretario de Finanzas, Antonio Gómez Pelegrín, que junto con Javier Duarte de Ochoa, ¡vaya que les ha tocado bailar con la más fea!

Tras dar a conocer que Sefiplan y la UV continuarán en diálogo para llegar a acuerdos y recuperar la normalidad de las finanzas universitarias, dio las gracias y se retiró, dejando a todos con sus esperanzas muertas… “Ni lo del taxi”, dijo un reportero… Otro alcanzó a parodiar a Porky: “¿Eso es to… eso es to… eso es todo amigos?”; por allí alguien alcanzó a exclamar “¡Nos engañaron!” y hasta otro que remató con un “¡Ya traía mi Gabinete alterno!”

IV

Los pasillos de Palacio de Gobierno se vaciaron, dando lugar a una charla ligera entre Alberto “El Gato” Morales y yo, intercambiando puntos de vista de una rueda que no fue de prensa, fue de morbo, cuando de repente, una voz conocida nos saludó con un “¡Mira a estos dos!”

Era el Gobernador Javier Duarte de Ochoa, quien me vacila (la broma me la reservo) pero se la devuelvo diciéndole que le voy a facturar una “licencia”… de conducir… se suelta la carcajada y me dice:

–¡Con esa licencia vuelo avionetas!

Y la remata Alberto Morales:

–¡Y hasta lanchas!

Se despide acompañado por dos doctores… que es seguro no lo van a enfermar, porque uno era el Doctor Flavino Ríos Alvarado, y el otro, el Doctor Genaro Mejía… ¡ops! Y ése es Doctor Veterinario.