De los estados que tienen elección este año (serán 14 al final, pues ya se votó la elección extraordinaria de Colima y se conformará también el Constituyente de la Ciudad de México) el más complicado quizá sea Veracruz. Si bien la capital nacional tiene sus asegunes, lo cierto es que allá la competencia entre los partidos no es tan voraz como aquí en el hermoso Veracruz, porque siempre gana Morena (y antes el PRD).

Y de entre los distintos distritos del estado, quizá las zonas metropolitanas sean las más sencillas para promover el voto… de oposición, porque el PRI ha sufrido las de Caín para ganar, por ejemplo en Xalapa, por lo menos una casilla. De esta manera, la oposición domina el espectro político en las ciudades veracruzanas.

Pero lo complicado viene en la zona rural. No todo será miel sobre hojuelas, pero ahí en la serranía o en el campo es donde la coalición le dará resultados a favor del candidato Héctor Yunes, que ha sabido impulsar el liderazgo de jóvenes promesas, como Ernesto Cuevas Hernández, el famoso Gallo Bolo, que juega no sólo a su favor en el distrito de Misantla, sino que también cuenta con el objetivo de acarrearle votos al gobernador, lo que pocos candidatos a diputado pueden presumir.