Gerónimo Rosete Pozos

¿De qué nos sirve una Facultad de Estadística?

Ante el uso indiscriminado de la encuesta como método de inducción del voto, el perfil

de los verdaderos estudiosos de la opinión pública se diluye gracias a los mercenarios

de grandes casas encuestadoras, quienes suman millonarias cifras a sus cuentas, ante la

urgencia de candidatas y candidatos por mostrar al electorado cifras a modo, para

reflejar una preferencia que no es total. Lo comentamos en éste Texto y Contexto hace

varias semanas: están enfermos de encuestitis.

Retomo el tema porque en ésta semana que corre la Universidad Veracruzana está

desarrollando el Foro de Estadística Aplicada, evento centrado en la estadística de

investigación; un espacio donde los asistentes podrán escuchar, de especialistas

internacionales, conceptos que hoy los políticos degradan en su discurso populachero y

en sus ansias por ganar adeptos.

Pocos medios han volteado la mirada al evento, el cual podría ser fuente altamente

confiable para quienes nos interesa saber las formas y los procesos a los que debe

someterse un estudio de opinión en el que se quiera conocer la intención de voto.

Hace un par de días leí una nota en uno de los portales informativos con más difusión en

Veracruz, la cual vale la pena citar. En el texto aparecen declaraciones de la

Coordinadora de Posgrados de la Facultad de Estadística de la UV, quien afirma que las

encuestas presentadas por los candidatos serían más confiables si las realizaran en la

Facultad de Estadística de la UV, ya que “Comúnmente no hay un fundamento

estadístico, son manejadas al vapor, no cuentan con los lineamientos ni metodología

estadística de diseño y planeación, por tanto no son tan confiables. Muchas veces son

manejadas a conveniencia porque así lo piden los candidatos, pero los que nos

dedicamos a la estadística tenemos que tener la ética para realizarlas”.

Una acción de esa magnitud permitiría dar certeza a la ciudadanía acerca de las

prácticas de cálculo que hacen los equipos de campaña, casi como si fueran oráculos

para definir el destino de sus jefes; además daría oportunidad a estudiantes de

enfrentarse a parte de la realidad de su ámbito profesional. “Sería bueno porque los

alumnos tendrían la oportunidad de ver otro tipo de problema con datos reales; hubiera

cabido la posibilidad de vincular un proceso electoral con la Facultad de Estadística,

donde los alumnos de estadística participaran de lleno en el proceso de la captura y vean

el grado de responsabilidad que hay y compromiso ciudadano para hacer las cosas

claras, con la finalidad de que la ciudadanía vea realmente quién está en la preferencia

ciudadana”, concluyó la citada.

Es que nadie ha tomado en cuenta la importancia de que en la capital veracruzana haya

una Facultad de Estadística, con catedráticos de alto nivel, actualizados en el contexto

del desarrollo de su materia; bien podrían aportar mucho en el progreso de la entidad, si

se tomaran en cuenta, si se les diera el lugar que merecen como institución y como

profesionales.

Imagine al equipo de estudios de opinión de la UV haciendo análisis de las necesidades

de la ciudadanía, por región, por grupo de edad; canalizar esos datos a las dependencias

pertinentes y armar un programa de gobierno basado en un ejercicio de altísimo rigor,

como el que las y los universitarios son capaces de hacer.

Imagine, por otro lado, que la radio y televisión de los veracruzanos pudiera saber las

preferencias y necesidades de información de su audiencia, al que se debe por ser un

medio público.

Pero como todo lo correcto hoy es imposible, es pedir peras al olmo. Ni como bandera

electoral lo ha empleado algún candidato a la gubernatura, y eso que varios se rasgaron

sus camisas a la hora de plantarse frente a Palacio de Gobierno en defensa de la UV.

Mientras -así como en la Facultad de Estadística de la UV y en los otros espacios

universitarios- el talento es desperdiciado. Escriba a mrossete@nullyahoo.com.mx

formatosiete@nullgmail.com www.formato7.com/columnistas