A mover el bote con Cuitláhuac

Salvador Muñoz

 

Una reportera comenta que da su voto a Cuitláhuac si baila con ella… “el señor sabe moverse”. Momentos antes, vi el video del candidato de Morena al que ubican en el puerto jarocho en el centro nocturno “Havana”, ¡moviendo el bote! Y sí, efectivamente, el Moreno no sólo sabe bailar (conste, mi expresión particular es de alguien que tiene dos rodillas izquierdas para esa actividad), también sabe moverse con aguda habilidad en las redes sociales, o al menos genera esa percepción bajo un simple título: “Se vuelve viral el video de Cuitláhuac bailando salsa”.

II

Va para tres décadas que Magno Garcimarrero Ochoa compitió para un cargo de representación popular. No recuerdo si fue para federal o local, diputado o senador, pero lo hizo por la Izquierda.

Siempre ocurrente, original, sagaz, se fue a meter a los “teibols”, centros nocturnos y similares para pedir a los parroquianos el voto. En aquella ocasión, Polo Rodríguez, uno de los maestros y amigos que me tocó en “Política”, tuvo el tino de titular la crónica “Bello de noche”. A lo mejor, si la crónica se hubiera hecho el fin de semana pasado, para estar ad hoc con estos tiempos, quizás el título hubiera sido para el candidato de Morena: “Es viernes, y el cuerpo de Cuitláhuac lo sabe”.

III

Pero, en términos electorales, porque esa es la intención de la publicación de ese video, ¿cuál es el mensaje que se pretende dar al pueblo en general que ve a un candidato “gastar suela”?

En un primer término, resaltan el hecho de que no tenga guaruras acompañándolo (o al menos, no son evidentes en el video); en segundo término, y creo que el más relevante, es la “poblanización” del político al llevarlo a un lugar donde igual puede ir usted, yo o cualquiera, y llevar a cabo el acto de “la chunchaca” al mismo nivel que lo haría también usted, él, o cualquiera, menos yo, negado a ese arte por tener dos rodillas izquierdas… que no al revés.

IV

No se puede negar la habilidad de quienes rodean a Cuitláhuac al explotar de cierto modo, la habilidad del candidato de Morena, en las redes sociales. Si bien es cierto que en términos discursivos, el diputado federal con licencia no se sale del “script” y no aporta nada nuevo ni espectacular en ello, más cierto es que hasta el momento, el choque entre los Yunes, el embate a los Yunes, el enfado contra el sistema en el Poder y contra los mismos partidos de siempre (PRI, PAN, PRD y satélites que los acompañan), ha ayudado a Cuitláhuac a ser colocado, a) entre los tres punteros para esta elección; b) ser considerado por algunos, como la amenaza de llevar al PAN (y a su aliado), al tercer y cuarto lugar; y c) si no ganar la elección, dejar la mesa puesta para que en el 2018, Morena sea un rival a vencer tanto para la Gubernatura como para la presidencia del país.

Ah y para quienes se pregunten en qué consiste la habilidad de los Morenos de Cuitláhuac, es muy sencillo: les sale totalmente barato y muy efectivo el video y logra su cometido: que cualquiera hable de él, lo vea, lo comente, genere reacciones, positivas o negativas, pero sobre todo, sea fácil de digerir, y sin un gramo de violencia verbal o visual.

V

He oído comentarios de reporteros contra Cuitláhuac, que es un majadero o desdeña a la prensa; válidas las expresiones. He tenido oportunidad de platicar con el Moreno, y difiero. Al menos con quien escribe, fue atento, divertido, ingenioso… pero pues cada quien habla como le va en la feria (que no “como le va de feria”). Lo que sí me llama la atención es que Cuitláhuac no es el mismo con el que platiqué al que veo en los debates, pero entiendo que es su estrategia.

Y sí, he seguido de cerca los comentarios también de quienes dicen que Cuitláhuac no sólo es candidato de López Obrador, sino también de Javier Duarte, y desprecian esa rara relación PRI-Morena… lo curioso es que quienes más critican esa “abominación” son los mismos que también, en una rara relación, conjuntaron “derecha” con “izquierda”… si es cierta la relación de Morena con el sistema en el poder, también es cierto que tiene el mismo fin que la relación PAN-PRD: el poder.

Cuitláhuac evidencia no sólo su habilidad para bailar, sino también para exhibir a muchos que quizás, ahora les toque bailar con la más fea. Y aguas, porque si se chinga a Héctor y a Miguel Ángel, ¡capaz y se jode a Chona, Sergio y Juana la Cubana!

 

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