En la recta final del proceso para elegir al próximo gobernador de Veracruz y ante un escenario tan complicado por la fuerte competencia política, el Partido Revolucionario Institucional busca asegurar, en el último tramo de la contienda, la unidad de todos los grupos internos, así como la inclusión de todas las expresiones partidistas que el algún momento, sobre todo en la selección de los candidatos a diputados, se sintieron marginadas.

La consideración que prevalece en la campaña priista, nos dicen, es que debe privilegiarse la unidad por encima de cualquier otro criterio; en pocas palabras, no es tiempo de la arrogancia ni de la soberbia; todo suma y todo lo que puede aportar, por poco que parezca, podría ser la diferencia entre la victoria y la derrota el domingo 5 de junio.

En algunos distritos de la entidad, hay aspirantes a diputados que se quedaron en el camino; algunos grupos internos se sintieron excluidos y marginados en el partido y aunque se mantuvieron sin cambiar de opción política, simplemente dejaron la participación para mejor ocasión. A todos ellos los están buscando los encargados de esa operación política y, en la mayoría de los casos, hasta el propio candidato a gobernador, Héctor Yunes Landa, quien habría girado la indicación de sumar a todos, sin excepción.

Así de complicado está el proceso sucesorio veracruzano, donde la diferencia entre el primero y el segundo lugar podría reducirse a sólo décimas de punto porcentual, 20, 30 o 40 mil votos.

Un ejemplo de esa operación política que busca la unidad interna del PRI se observó recientemente con la incorporación a la campaña del diputado federal Jorge Carvallo Delfín, quien estaba alejado de Veracruz, supuestamente por el pleito que tiene con el candidato por el distrito de San Andrés Tuxtla, Vicente Benítez González; al final, aunque sea a regañadientes, el ex secretario de Desarrollo Social del gobierno del estado terminó por sumarse a la campaña de Héctor Yunes.

Otro caso se registra en Tantoyuca, donde la diputada federal María del Carmen Pinete se resistía a participar en apoyo al candidato a diputado por ese distrito, Francisco Martínez Martínez, quien fue su adversario en el pasado proceso federal -contendió por el PRD-; sin embargo, la legisladora ya asistió a varios eventos de la campaña priista, manifestando su disciplina y su apoyo al abanderado del tricolor.

Antonio Gómez Anell, ex director de Patrimonio del Estado y ex subsecretario de la desaparecida Sedesma, es otro ejemplo; el político buscaba la postulación como candidato a diputado por el distrito de Coatepec; el partido, sin embargo, se inclinó por Nora Angélica López Delgado, lo que dejó la impresión, en Gómez Anell, de que no se habían tomado en cuenta ni su trabajo ni su trayectoria; al final, Antonio Gómez se incorporó en apoyo a Yunes Landa.

Todo ello ilustra a la perfección la operación política en el PRI para sumar a todos los grupos internos, a las expresiones y a los cuadros destacados porque, finalmente, todo suma y, ante la fuerte competencia, un puñado de votos podría ser la diferencia el domingo 5 de junio.

 

 

EL MISIL LANZADO por el portal Animal Político dio en el blanco, justo en la línea de flotación de la administración duartista. El más preocupado por este obús es precisamente el Coordinador General de Comunicación Social del gobierno estatal, Alberto Silva Ramos, pues precisamente él fue titular de la Sedesol estatal en 2013, uno de los ejercicios presupuestales señalados por el referido sitio web. De mientras, este miércoles el secretario de Finanzas y Administración, Antonio Gómez Pelegrín y el Contralor Ricardo García Guzmán, serán entrevistados por Ciro Gómez Leyva. A ver cómo les va a estos funcionarios estatales en un intento desesperado por tratar de negar las ya tristemente famosas empresas fantasmas.  Bien dicen en el rancho que chisme aclarado, es chisme agrandado. Ya se verá si este par de funcionarios en lugar de desenredar la madeja, se les hace más bola el engrudo.

 

BASTANTE PREOCUPADOS deben estar en los war rooms de los candidatos de las dos coaliciones que contienden por la gubernatura, ante el crecimiento de Morena y de su candidato, Cuitláhuac García Jiménez. Y más preocupados deben estar cuando dos de los periodistas más leídos de la Ciudad de México ya ven a Veracruz en manos de Morena, que aprovechó para hacer su chamba mientras sus oponentes se destrozaban entre sí. Primero fue Ciro Gómez Leyva. Ahora fue Raymundo Riva Palacio. Los dos coinciden en que las tendencias marcan que sólo Morena y Cuitláhuac están creciendo. Ambos, también afirman que para ello hubo un pacto entre Javier Duarte y Andrés Manuel López Obrador. El caso es que Cuitláhuac se les fue de las manos y pareciera ahora el enemigo a vencer, al grado que durante el pasado debate de candidatos a la gubernatura fue él el blanco de los ataques de la “chiquillada”. Y eso no estaba en el guión.

 

 

EN LA REUNIÓN que sostuvieron los maestros y maestras afiliados al Setse con el candidato de la alianza Para mejorar Veracruz, Héctor Yunes Landa, el dirigente sindical Roberto Quezada Morales, dijo que sí apoyarán a los candidatos priistas con el compromiso de que cuando estén en el poder puedan ser aliados de su organización sindical, porque hay temas importantes que abordar como el del Instituto de Pensiones y otros más en los que hace falta poner un poco de orden. Señaló que respaldarán y darán un voto de confianza a la joven candidata a la diputación por el Distrito X de Xalapa Urbano, Corintia Cruz, a quien ve preparada y auguró que saldrá adelante.