AL PIE DE LA LETRA

Raymundo Jiménez

 

* ÚLTIMA CARCAJADA DE LA CUMBANCHA

El pasado viernes 17 fue publicado en número extraordinario de la Gaceta Oficial del Estado la convocatoria pública para que la sociedad en general, universidades públicas y privadas, colegios y barras de abogados, institutos de investigación, asociaciones civiles, organizaciones no gubernamentales, ciudadanas y ciudadanos interesados en participar presenten sus candidaturas para ocupar la titularidad de la recién creada Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción.

El plazo de registro de aspirantes se abrió el sábado anterior y concluirá este miércoles. El siguiente jueves, la Comisión Permanente de Procuración de Justicia verificará los documentos recibidos y luego, en un lapso de cinco días naturales, conforme al formato, calendario y metodología acordados, evaluará a los candidatos que cumplan los requisitos.

Una vez concluida la etapa de evaluación, la mencionada Comisión que preside la diputada priista Marcela Aguilera Landeta emitirá a la brevedad un dictamen, mediante el que se propondrá a un ciudadano o ciudadana para ocupar el cargo. Este dictamen será sometido a discusión, votación y, en su caso, aprobación del Pleno de la LXIII Legislatura saliente, en la sesión que acuerde la Junta de Trabajos Legislativos.

Pero si la persona propuesta en el dictamen de la Comisión legislativa no reúne el voto aprobatorio de las dos terceras partes de los 50 diputados, se emitirá una segunda convocatoria pública y así sucesivamente hasta que se alcance la mayoría requerida.

Sin embargo, todo parece indicar que el nombramiento del titular de la nueva Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción será aprobado sin mayor problema en la primera votación, pues el grupo gobernante que está por entregar el poder aún conserva mayoría calificada en la LXIII Legislatura local, cuyas funciones concluirán hasta principios de noviembre próximo. Y si las versiones filtradas desde el Palacio de Gobierno se confirman, el candidato favorito que se perfila sería el abogado porteño Jorge Reyes Peralta, un litigante muy afín a la actual administración priista que a su vez resultaría muy incómodo para el gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares.

De hecho, al hijo de Reyes Peralta, Jorge Reyes Leo, quien se venía desempeñando como director general de la Oficina de Visitantes y Convenciones de la OVC en el World Trade Center de Boca del Río –cargo del cual le dio posesión en febrero de 2014 el secretario de Turismo del estado, Harry Grappa Guzmán–, le correspondió enfrentar como oposición al PAN y a la familia Yunes Márquez en el municipio boqueño, donde fue dirigente municipal del PRI y ocupó una de las regidurías asignadas al partido tricolor.

La inminente designación de Jorge Reyes Peralta ha motivado que el gobernador electo  declarara que no puede aceptar que la diputación actual, con mayoría priista, nombre a un Fiscal Anticorrupción de manera irresponsable. Yunes Linares dijo que no se debe buscar a un fiscal que proteja a este gobierno, sino que debe ser alguien que ayude a mejorar Veracruz. Y comentó que solicitó a la diputada Octavia Ortega Arteaga, presidenta de la mesa directiva de la LXIII Legislatura local, la oportunidad de manifestar de manera adecuada ante el Pleno su inconformidad por la forma en que buscan designar al titular de la Fiscalía Anticorrupción.

Sin embargo, hay quienes dudan de que Yunes haya hecho en realidad tal solicitud de manera formal a la diputada Ortega, pues, por ejemplo, el pasado viernes, entrevistado en un popular café de Boca del Río, el secretario de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado, exhibió al panista al declarar que el gobernador electo no ha solicitado oficialmente ninguna información relacionada con la futura entrega-recepción como ha venido insistiendo ante los medios de comunicación.

Pero si Yunes Linares de veras quiere entablar un diálogo con la actual diputación y persuadir a sus miembros, principalmente a los priistas, de que eviten nombrar “de manera irresponsable” al Fiscal Anticorrupción, el canal indicado no sería la diputada Ortega sino su líder Juan Nicolás Callejas Arroyo, presidente de la Junta de Coordinación Política de la LXIII Legislatura, quien junto con la dirigencia formal de la Sección 32 del SNTE reconoció de inmediato y sin regateos el triunfo electoral del candidato de la alianza PAN-PRD, exaltando que el estado había vivido “un proceso electoral ejemplar”, una jornada cívica en la que “ganó Veracruz”, por lo que anticipaba al magisterio federalizado que “como organización sindical, mantendremos una relación respetuosa, cordial y firme, mediante el diálogo, negociación y acuerdos con quien gobierne Veracruz por mandato popular (…)”.

Y es que Callejas presume de mantener muy buena relación con el panista, pues desde finales de octubre de 2015 había declarado en el programa de televisión por internet “Polaca a la veracruzana” que con todos los Yunes se lleva bien, con los del PRI y con los del PAN, ya que con unos había coincidido en el Congreso de la Unión y con otros en el Congreso local. “Creo en la lucha de las ideas, por lo tanto me respetan y los respeto”, expresó el poderoso cacique magisterial, quien añadió que “creo en el derecho que cada quien tiene de expresarse, de militar, pero también creo en la oportunidad que nos da la política de hacer amigos”.

Yunes Linares debería poner a prueba su “amistad”.