Sin tacto 

Por Sergio González Levet

 

Américo y el 1×1 universal

Anuncia la comuna de Américo Zúñiga que está pensando en extender el 1×1 en muchos cruceros conflictivos de la ciudad, en puntos nodales que, gracias a los semáforos y a la pésima actuación de las agentes de vialidad -que nunca han entendido la lógica del movimiento vehicular- se convierten en verdaderas molestias y pérdidas de tiempo en las horas pico y hasta en las deshoras en que hay poco vehículos pero debe uno esperar un largo rato para que aparezca la luz verde que nos permita continuar el camino.

El 1×1 ha significado una solución ideal para que el tránsito no se detenga en las grandes avenidas ni en las calles angostas del centro. Gracias a que pasa uno de un lado y otro del opuesto los coches avanzan sin prisas pero sin pausas, y eso hace que baje el nivel de estrés de los conductores, lo que ya es unagran ganancia.

El 1×1 casi siempre funciona, y en la capital de Veracruz, sobre todo, ya está prácticamente extendido entre todos los seres humanos que conducen un vehículo (falta introducir al esquema a ciertos trogloditas que no respetan ninguna norma de tránsito, pero ésos al parecer no tienen remedio).

Valdría la pena, sí, matizar el 1×1 para hacerlo más eficiente aún. Me explico: en la ciudad de Aguascalientes, en donde se aplica con éxito desde hace más de 25 años, tienen una modalidad singular: no se llama 1×1 sino “Crucero de cortesía”, y bajo este título hay una leyenda en los señalamientos que dice: “Ceda el paso a un vehículo”.

Con esto, los aguascalentenses entienden que el crucero de 1×1 no es un lugar en donde debe pasar uno primero y después los demás (como muchos aquí conciben el programa, sobre todo los amigos taxistas, tan queridos por la población en general). No, el Crucero de cortesía propone que cada conductor que llega a una bocacalle se detenga, ceda el paso a un vehículo de la calle perpendicular, y después pase. Con esa indicación precisa, se evitan los malentendidos y hasta accidentes, provocados por choferes que piensan que todos les deben dar el paso cuando llegan a un 1×1, y se avientan como el Borras.

Aplaudo la lógica perfecta del alcalde Américo Zúñiga y los responsables de la vialidad en Xalapa. Como han visto que el 1×1 funciona mucho mejor que los semáforos, han determinado aplicarlo en varios puntos de conflicto.

Para los que tienen sus dudas sobre los beneficios del programa, vean cómo se resolvieron las largas y conflictivas colas en la calle Rébsamen, desde Los Berros hasta el punto en que desemboca en el enmarañado crucero del puente que lleva y trae del Arco Sur, pero en el que confluyen también los accesos laterales de entrada y salida de la avenida Presidentes, una calle más que lleva hacia Xalapa 2000, otra hacia la Universidad Veracruzana y hasta una vía del tren.

A avenidas como 20 de Noviembre o Xalapa, a calles como Zaragoza, como Enríquez, como Xalapeños Ilustres nos les caería nada mal el 1×1 bienhechor que evite las detenciones interminables de las luces siempre rojas para nuestra desgracia.

Gracias al 1×1 universal, Xalapa terminará por ser una ciudad más transitable. Y eso no tiene precio.

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