Sin tacto

 

Por Sergio González Levet

 

Lástima, Corintia

Me entero a través de contactos amigos comunes que en tu página de Facebook anunciaste que David Velasco Chedraui ha decidido regresar a la curul de la que es propietario, y por tanto dejarás de ser la diputada local entusiasta y propositiva, aunque breve, en que te convertiste la semana pasada y los dos primeros días de ésta.

Lástima, Corintia, porque sé cuánto te gusta ocupar un buen puesto, disfrutar las mieles de la fama, ordenar, sentirte poderosa… aunque también eres muy diligente, le echas todas las ganas a la chamba, eres workajólica.

Y lástima también porque tenías varios proyectos para trabajar en los 43 días que te hubieran restado como diputada local por Xalapa si a David no se le hubiera ocurrido -o le hubieran mandado- dejar por concluida la licencia que había presentado por 15 días y todos pensábamos iba a renovar, con lo cual ya no regresaría a su diputación, y te dejaría hacer y deshacer a tu gusto, moverte como sólo tú lo sabes hacer, y cobrar en la Legislatura local como representante popular tres quincenas y la parte proporcional del aguinaldo.

Lástima también porque le encontraste el gusto y la forma a hacer gestión con los funcionarios duartistas para conseguir apoyos de todo tipo: que despensas, que paquetes de útiles escolares, que láminas, que algún dinerito, que trámites gratuitos, que pisos firmes, que bultos de cemento… la lista es interminable, como tu necesidad social de ayudar a los que menos tienen y tal vez sólo tienen su voto, aunque los ingratos no te lo hayan querido dar, como prometieron cuando los visitaste como candidata… pero ésa es otra historia.

Fuiste diputada por una semana, como algunas princesitas de pueblo son reina por un día, pero eso nos dio la oportunidad de ver qué buena representante se perdieron los xalapeños que votan tanto en el distrito mal llamado rural como en el urbano.

(Hay hasta un exagerado que dice que en una semana tú hiciste más que el buen Davicho en tres años, pero no hay que hacer caso a esas ocurrencias llenas de mala leche).

No sé qué futuro te espere en la política, y hasta es posible que como a muchos y muchas priistas hechos en el duartismo no te espere ningún futuro. No obstante, de algo sí estoy seguro: de que tu honesta ambición por mejorar, por subir, te llevará tarde o temprano a algún tipo de éxito, a alguna posición de poder o de representación del poder, que es lo que a ti te interesa.

Todavía eres una mujer joven y tienes el tiempo por delante y de tu parte, así que no te preocupes mucho cuando te sumerjas en el ostracismo al que irán sin remedio todos los miembros de tu grupo, tus amigos, tus socios, tus compañeros, tus compinches.

No te ha tocado esa amarga experiencia en tu carrera pública, pero verás que en ella se aprende de verdad a ejercer la sencillez, a sustentar la fortaleza interior, a renovarse como el ave fénix, que resurge de sus cenizas.

Lástima, en fin, que ya no seas diputada porque te veías muy a gusto en las fotos de los periódicos impresos y digitales, gozando esta vez en tu trabajo como legisladora y gestora.

Seguro vamos a extrañar a la güerita que sí ayuda…

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