Salvador Muñoz

Algo no ha de tener el PRI para que hoy, sus figuras, sean representadas por empresarios.

Ejemplos sobran: Orizaba, con Juan Manuel Diez Francos; Veracruz, Ramón Poo Gil; Tuxpan, con Raúl Ruiz Díaz. A ellos, sume a Ricardo Ahued y David Velasco Chedraui.

Y sólo para enfatizar, Amadeo Flores Espinosa diciendo que los empresarios tienen un espacio en el PRI para hacer política… ¿estaremos viendo realizar su sueño a José Luis Santiago López, y que sea el próximo candidato a la alcaldía abanderado por el PRI? ¿O quizás a mi tocayo Carlos Salvador Abreu Domínguez?

Sí, algo no ha de tener el PRI para que voltee los ojos hacia los empresarios… y algo no ha de tener también el PAN…

II

Hay en Xalapa tres empresarios que involucran para participar en esta próxima contienda electoral en búsqueda de la presidencia municipal: Justo Fernández Avila, David Velasco Chedraui y Nicanor Moreira Ruiz. El asunto es ¿por qué partido?

Hasta el momento, ninguno de los empresarios ha dicho “esta boca es mía” y es de manera indirecta como han sido encartados en la sucesión municipal de la Atenas.

Lo interesante es que, de cierto modo, ambos tienen algo más en común que ser empresarios: Una foto.

III

Todo comenzó con una foto publicada en Facebook donde aparece Nicanor Moreira, además de otros empresarios, al lado de Miguel Ángel Yunes Linares, gobernador electo. Allí se empezaron a agitar los avisperos, tanto al interior del PAN como en el empresarial.

Al poco tiempo, aparece una foto de Justo Fernández Avila flanqueado por Pepe Mancha y Sergio Hernández Hernández, y casi de inmediato, a manera de respuesta, David Velasco con un grupo de panistas encabezados por Chico Fuentes Urrutia.

El común denominador de ellos es que, de un modo u otro, los tres tienen cierta relación con el PAN.

IV

Bueno, pero también de cierto modo, dos de ellos tienen relación con el PRI y uno, no. Por ejemplo, don Justo Fernández por su larga trayectoria, de cierto modo tiene relación con varios actores políticos dentro del PRI, o una estrecha amistad, como con Gustavo Carvajal Moreno, mas nunca ha participado en las actividades del partido, cosa contraria a David Velasco Chedraui, que no sólo es diputado local por el Revolucionario Institucional, sino también fue alcalde. Que ahora rechace al PRI, es sólo un error de apreciación. En sí, no tendría que rechazar al partido que lo llevó a ser político; en un momento dado tendría que despreciar tanto al Gobernador Javier Duarte de Ochoa así como a Juan Nicolás Callejas Arroyo, quienes trabajaron en conjunto para hacer y deshacer dentro del Poder Ejecutivo como en el Legislativo. En pocas palabras, ni Duarte ni Callejas Arroyo son el PRI, aunque lo representen. Y si así es, sólo representan el lado oscuro del priismo…  ¡bien Star Wars!

El vínculo de Nicanor Moreira con el PAN es fortuito, circunstancial, anecdótico. Se da por una foto que ni siquiera aparece en el perfil del empresario, sino del Gobernador electo, pero quien vio la foto, generó escenarios, prospectivas, que sólo el tiempo han de confirmarlas o desecharlas.

V

En el PAN, empezaron a mover a la figura de Justo Fernández Ávila; en Morena, de plano, el dirigente estatal dice que a David Velasco, sólo para limpiar baños… al margen, Nicanor Moreira Ruiz, quien se dedica a lo suyo, negocios y la asociación civil Nuestro Municipio… y al margen, también, un PRD, que no ha dicho hasta el momento esta boca es mía… y es importante enfatizarlo. Xalapa tiene en estos momentos tendencia a la izquierda. Se ha visto con Morena (dos diputadas en Xalapa en la pasada contienda); se ha visto con el PRD (Uriel Flores Aguayo, diputado federal recientemente)  y se ha visto con Movimiento Ciudadano (o Convergencia, en su momento, con Rafael Hernández Villalpando y Reynaldo Escobar); luego entonces, de acuerdo a los últimos movimientos del PAN, parece que el PRD cede Xalapa al blanquiazul para que haya una designación celeste de candidato por la alcaldía… habrá que preguntarle a Rogelio Franco Castán… al menos que la izquierda tenga también a un empresario como candidato que, por supuesto, no ha de ser Ricardo Ahued.

Mientras, ante el desprestigio de los políticos, la figura del “candidato ciudadano” va desfigurándose para pasar, ya de plano, a ser “candidato empresarial”.