Salvador Muñoz

No sé ustedes, pero cuando niño, había palabras que en la casa, eran realmente impronunciables, bajo el riesgo de ser castigados, santiguados, llevados a misa o quizás obligados a rezar un Padre Nuestro y su respectivo Ave María.

Ya han de imaginar la palabra que no se podía decir… y no, no es “El Apando”, que sigo sin entender por qué en mi familia representaba algo malo citar esa película. Me refiero a Belial, Azazel o simplemente Satanás. ¡Vamos! ¡Era el Innombrable!

¿Por qué el Innombrable? ¡Ah! porque en las clases de Filosofía, se decía que para que algo tuviera ser o esencia, bastaba con pensarlo… en el caso de Belial, pensarlo y decirlo, era llamarlo.

II

Los aficionados a Harry Potter han de recordar a Voldemort, personaje que también era llamado El Innombrable, “porque durante la Primera Guerra Mágica, las cosas se descontrolaron tremendamente: cada día moría o desaparecía más gente; otros eran acusados de crímenes que ellos juraban haber cometido bajo la maldición Imperio; los hombres lobo atacaban a diestra y siniestra. Es decir, había un ambiente de terror tal, que pronunciar su nombre ponía a la gente más nerviosa, como si el propio nombre (que además es inventado por él) fuera una maldición. Durante la Segunda Guerra Mágica, Voldemort se aprovecha de esto y convierte su nombre en tabú… quien lo pronuncia es inmediatamente rastreado, aunque se esté ocultando por medios mágicos…” por eso era El Innombrable, me explica una fanática de Harry Potter… mi hija.

III

En política, es hasta con Andrés Manuel López Obrador cuando le da a Carlos Salinas de Gortari un carácter diabólico… digo, alguien que retuerce el nombre de su partido para ponerle Morena cuando en el país prevalecen los morenos y se adora a una Virgen Morena, no puede ser casualidad que su Adversario, Enemigo (traducción que han hecho de Shatan, Satanás y demás)  sea el Innombrable.

La estrategia política es efectiva. En su momento, Carlos Salinas de Gortari perdió su apelativo para ser ubicado entre la gente como El Innombrable. Incluso, hasta la televisión tomó el mote y fortaleció el bautizo del Peje.

IV

En curioso, pero un nueve de junio de 2004, un día después de la elección a Gobernador, Fidel Herrera Beltrán celebraba su triunfo y era entrevistado por un corresponsal de Crónica, diario de la ciudad de México.

–Miguel Angel Yunes de eso lo acusa, dice que tienen relaciones con el narco, ¿qué va a pasar con él si usted llega a ser el gobernador de Veracruz?

–Mis respetos para El Innombrable. Mis respetos y reconocimiento como diputado federal, a pesar de todo lo que hizo, el PRI se mantuvo unido y fortalecido, prueba de ello es que salimos adelante y que en esta elección salimos victoriosos.

En otra parte de la entrevista, dice:

“Con todo eso, y a pesar del gobierno Federal y de El Innombrable ganamos en una contienda muy reñida, pero muy legítima. Que sean generosos y humildes. Ellos perdieron y nosotros ganamos, punto”.

V

Digo “curioso” porque sin que Yunes Linares se lo haya propuesto y realmente sin pronunciarlo, llevó en gran parte de su campaña y post-elecciones, a la misma categoría con que fue calificado por su “Belial” (adversario)… fue su Innombrable.

Por eso, es raro que lo pronuncie, y cada vez que lo hace, llama la atención; más, porque por lo regular, concentra todas sus baterías hacia Javier Duarte de Ochoa, mientras que a Fidel ni lo nombraba.

Ante esto, llama la atención que ayer, en su rueda de prensa, Miguel Ángel Yunes Linares haya llevado a la práctica, la máxima de los egipcios que aseguraban: “Vive aquél cuyo nombre se pronuncia”, y entonces, lo invocó: “Desde hace más de diez años dí a conocer la manera en que Fidel Herrera abrió las puertas de Veracruz a la delincuencia organizada a cambio de millones de dólares. No hubo castigo, al contrario, fue premiado con un cargo diplomático”.

VI

¿Recuerda alguna otra ocasión que el Gobernador Electo se haya dirigido de esa manera al ex mandatario estatal? Sí, es seguro que lo haya hecho en otras ocasiones, pero de eso, ya dista mucha distancia. Lo más cercano fue el pasado seis de junio, un día después de la elección, cuando aseguró que haría una revisión exhaustiva de lo que es la actual administración estatal así como la anterior, sin decir su nombre.

El momento de llamarlo por su nombre ha de ser el propicio para Miguel Ángel Yunes Linares, más cuando pareciera que los demonios están sueltos en Veracruz… aunque esperemos que no por ello, sea el presagio que cita el Talmud: El Infierno tiene tres puertas: Una, en el desierto; otra en el mar y otra en Veracruz… digo, en Jerusalem.

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