Por Gerónimo Rosete Pozos

 

Tiempos de payasos

Pero qué gustitos esos de andar espantando a diestra y siniestra, en estos tiempos en que la vida se juega al pisar fuera de casa o estando dentro de ella; hoy que la muerte esparce su aroma por cualquier rincón unos chistosos se ponen a bromear y a jugar con la mentalidad colectiva.

El fenómeno de los payasos siniestros llegó hasta Veracruz, incluso a Xalapa. Muchos nos enteramos con una nota que más o menos decía así: “Durante la madrugada de este 9 de octubre fueron detenidos alrededor de 13 adolescentes, que oscilan entre los 14 y 16 años de edad, en el parque Miguel Hidalgo, conocido popularmente como de “Los Berros”, en la colonia Centro de esta capital. De acuerdo al informe de las autoridades, portaban bates de béisbol y estaban disfrazados de payasos con la intención de asustar a la gente, por lo que por alterar el orden público fueron asegurados por elementos de la Policía Estatal que habían sido alertados de la situación; los jóvenes fueron llevados al cuartel de San José, donde se definiría su situación jurídica”.

De entrada, uno quisiera que las autoridades fueran así de efectivas en casos que han costado la muerte y no un susto. Esto va mas allá, pues ahora se están formando grupos antipayasos, la misma nota citada dice: “cabe recordar que estos adolescentes están siguiendo una moda absurda de otros países donde se realizan bromas con payasos disfrazados, pegándole a una persona; sin olvidar que hace unos días se hizo una broma de este tipo en el puerto de Veracruz y el pasado 7 de octubre un usuario de Twitter publicó la foto de uno de estos payasos siniestros en la zona de la USBI, en Xalapa”.

Asimismo se refiere a que en redes sociales se están creando grupos para golpear a este tipo de bromistas, por lo que les salió barato a estos jóvenes ser sólo detenidos y no agredidos, por personas a quienes no les parece nada graciosa este tipo de broma.

En los Estados Unidos, donde se cree que el fenómeno se originó, la situación ha llegado a la histeria colectiva, ya que estos idiotas han difundido mensajes en redes sociales anticipando matanzas en escuelas a manos de los payasos siniestros.

Pero no están tan equivocados en seleccionar a un personaje de ese tipo, que raya entre la risa y el miedo; según un estudio realizado en la Universidad Sheffield, en Inglaterra, en 2008, en realidad la mayoría de los niños no gustan de los payasos, al contrario, les causan miedo.

Eso se debe, según los investigadores, a que las expresiones en los rostros del payaso no son reconocidas por el menor, que las encuentran raras. Por su parte, David Chávez, profesor de psicología en la Universidad Estatal de California, San Bernardino, señaló que los padres deben tener cuidado con lo que sus hijos ven en la internet: “Creo que este fenómeno está siendo alimentado por las redes sociales; y una de las cosas que deberíamos hacer es ser vigilantes sobre lo que nuestros niños están viendo. Si regulamos esto, nuestros niños estarán menos propensos a contagiarse con este fenómeno. Lo mismo aplica con los padres”.

No se trata de algo paranormal ni de publicidad, es parte de la debilidad que tienen muchos jóvenes y que son influenciados fácilmente por modas estúpidas que llegan a caer en la imprudencia; nuevamente estamos ante una muestra de la penetración que tienen las redes sociales y los medios electrónicos. ¿Son culpables?

Los padres, las madres, la sociedad, todo el contexto en el que hoy se desarrollan los adolescentes es muy complejo, la guía resulta fundamental. Escriba a mrossete@nullyahoo.com.mx formatosiete@nullgmail.com www.formato7.com/columnistas