AL PIE DE LA LETRA

Raymundo Jiménez

En algunos círculos políticos y periodísticos de la Ciudad de México se especula que la extradición del empresario chino-mexicano Zhenli Ye Gon, concretada seis días después de que el gobernador electo de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, amenazara con dar a conocer información que “cimbraría” al país si no lo dejaban tomar posesión el 1 de diciembre próximo, no fue casual sino que se buscaría “neutralizar las revelaciones” que pudiera “hacer Yunes respecto al gobierno priista actual con las declaraciones igualmente comprometedoras de Ye Gong contra el gobierno panista anterior”, según publicó este martes el periodista regiomontano Ramón Alberto Garza, fundador de Reporte Índigo.

“En pocas palabras, se dan las condiciones para que si el PAN y Yunes denuncian algo que vaya a demeritar al gobierno de Peña Nieto, el sistema puede operar para que Ye Gon confiese todas sus multimillonarias complicidades azules.

“Algo así como presumir que los dos partidos, el PAN y el PRI, tienen apuntado un misil contra el otro. Quien quiera que lo dispare primero sabrá que un minuto después se detonará el otro. Y no habría sobrevivientes.

“La operación Detente para persuadir a Yunes de que no cimbre a México el primero de diciembre, estaría consumada”, según deduce el autor de la columna política “Los Puntos Sobre las Íes”, pues advierte que el gobernador electo “tendría bajo la manga los detalles de las aportaciones que los gobiernos priistas de Fidel Herrera y Javier Duarte habrían dado a distintas campañas priistas, incluida la de Peña Nieto”, y que con esta denuncia equivaldría a abrir un proceso como el que le armaron juicio político a Dilma Roussef en Brasil, además de que “Yunes se convertiría en héroe nacional y se colaría como candidato en la carrera presidencial” de 2018.

En efecto, la extradición de Ye Gon ha resultado providencial para el gobierno priista de Peña Nieto, no obstante que el proceso legal para su repatriación lo inició formalmente la administración panista del presidente Felipe Calderón Hinojosa desde el 9 de junio de 2008, casi un año después de que agentes de la DEA lo arrestaran el 23 de julio de 2007 en un suburbio de la ciudad de Washington, a donde había huido luego de que las autoridades mexicanas le decomisaron 205 millones de dólares en efectivo que tenía guardados en una casa de Lomas de Chapultepec, y de que lo acusaran de delitos relacionados con el tráfico de drogas y lavado de dinero.

En una extensa entrevista que a principios de septiembre de 2015 concedió desde una prisión estatal de Virginia, Ye Gon dijo temer que lo mataran si era extraditado a México. En su solicitud de asilo que presentó en Estados Unidos había asegurado ser un “miembro activo y un fiel seguidor del PRI’’ que fue “falsamente acusado’’ de narcotráfico para encubrir una “persecución políticamente motivada (dentro del PAN) en medio de un absoluto desorden de la corrupta política partidista mexicana’’.

“Yo di dinero a los políticos, partido PRI, partido PAN, todos los partidos”, afirmó en esa entrevista que era parte de una investigación especial de Gerardo Reyes, de Univisión investiga, y Mónica Cruz, del programa de Periodismo de Investigación de la Universidad de California Berkeley.

 “¿Quiénes son sus enemigos?”, le preguntó el periodista Reyes. El empresario chino-mexicano contestó: “Los políticos, la policía y los competidores comerciales. (…) Yo recibí una carta recientemente. La carta decía: ‘el gobierno de Estados Unidos no te ayudará. Tu abogado no te ayudará. Solo nosotros podemos ayudarte. Pero tienes que seguir nuestras instrucciones. Si no sigues nuestras instrucciones te quedarás en la cárcel para siempre. Tú no sabes dónde estará tu futuro’. ¿Okey? Me piden que los contacte directamente y ellos encontrarán una vía para resolver mis problemas. Ese tipo de cosas.”

Hace ocho días fue extraditado a México, donde un juez federal con sede en Toluca, Estado de México, le dictó auto de formal prisión. No obtuvo libertad condicional debido a la gravedad de los12 delitos que se le imputan. Fue internado en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1 “El Altiplano”, ubicado en Almoloya de Juárez. Esta prisión federal depende del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social de la Comisión Nacional de Seguridad. Ye Gon, pues, quedó bajo la custodia del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien de los aspirantes del PRI es el que encabeza las encuestas para suceder en 2018 a Peña Nieto.

Osorio no sólo ha comenzado a maniobrar políticamente para amarrar la candidatura presidencial del PRI sino para crear también las condiciones de triunfo electoral si es que finalmente resultara nominado. El titular de la SEGOB, por ejemplo, operó la salida de Javier Duarte del gobierno de Veracruz y ahora ha prometido capturarlo como lo hizo con Joaquín “El Chapo” Guzmán; también se habría reunido con el ex presidente Carlos Salinas  y el empresario Claudio X. González para afinar una estrategia en contra de Andrés Manuel López Obrador, según acusó recientemente el aspirante presidencial y líder de MORENA.

¿Y habrá sido coincidencia la reaparición del ex subcomandante Marcos –ahora conocido como “subcomandante Galeano”–, del EZLN, para anunciar que en 2018 contenderán con una candidata indígena y descalificando a Margarita Zavala, la más fuerte precandidata del PAN, a quien peyorativamente motejó como “La Calderona”? Rafael Sebastián Guillén Vicente, nombre real del líder guerrillero, es hermano de Mercedes del Carmen Guillén Vicente, “Paloma”, quien hasta hace un año se desempeñaba con Osorio Chong como  subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la SEGOB y actualmente es una de sus operadoras políticas en el Congreso de la Unión, donde preside la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados. “Paloma” Guillén, por cierto, fue de enero de 2002 a diciembre de 2004 secretaria general de Gobierno en Tamaulipas, con el gobernador Tomás Yarrington, y de enero de 2005 a julio de 2006 procuradora general de Justicia con Eugenio Hernández Flores, ambos mandatarios priistas acusados en Estados Unidos por nexos con el crimen organizado. ¿Por eso es que a ellos no los expulsan del PRI?