Sin tacto

 

Por Sergio González Levet

 

Nicanor Moreira, nace una estrella (2)

     Nicanor Moreira Ruiz, decía yo en la entrega anterior, fue de nuevo a las colonias pobres de Xalapa, pero ahora como candidato del Panal, y siguió hablando con los vecinos como antes, como siempre.

     Se sentó con ellos en la mesa (un antecomedor fuerte y honesto que muy probablemente él les había vendido, con facilidades), tomó un pocillo de café aguado y se comió una pieza de pan corriente. Y comentó con ellos que ese café y esa pieza han terminado por ser la costumbre en estos tiempos tan difíciles, que nos dificultó más aún en Veracruz el saqueo de los duartistas, ¡que Dios tenga en su infierno y el Gobierno en la cárcel!

     Después del chanchullo que le hicieron en el PAN (cuando los blanquiazules, tan duchos en la política, se pegaron un tiro en el pie al querer imponer a David Velasco Chedraui, lo que no pudieron), Nicanor Moreira pensó en regresarse a su casa y a sus negocios, pero alguien en el partido de los profesores, con mucha mayor inteligencia política, lo buscó y le ofreció la candidatura para que pudiera seguir difundiendo sus propuestas, en las que caben la honestidad, la inteligencia y las mejores intenciones.

     Y se convirtió en el mejor candidato en Xalapa, si tomamos en consideración el mínimo tamaño de la estructura electoral del partido que lo arropaba.

     Veamos algunos números:

     Nicanor Moreira obtuvo 8,855 votos reales (no comprados, ni hackeados, ni obligados), que representan el 5.42% de la votación, los que sumaron para que el Panal mantuviera con amplitud el registro como partido en la entidad, y encima le dieron como regalo una regiduría en el Ayuntamiento de la capital.

     Cierto, Morena congregó la simpatía que tiene en Xalapa y arrolló con 68,866 sufragios; cierto, la alianza PAN-PRD de valió de sus poderosos apoyos para conseguir 44,396 votos; cierto, el PRI pudo mantener la lealtad de 18,739 militantes duros… pero Moreira Ruiz levantó al Panal sobre los otros partidos:

     – Nicanor fue el único candidato de partidos chicos que consiguió un número de votos mayor al de los nulos, que fueron 5,869.

     – Nicanor aportó el 4.24% de la votación estatal del Panal, que fue de 209,026 boletas cruzadas en favor de sus candidatos.

     – Movimiento Ciudadano, que se proyectaba como la tercera fuerza en la capital, no obstante la buena imagende sus dirigentes y que tuvo a un excelente candidato, el doctor Carlos Luna Escudero, sólo obtuvo 5,717 votos.

     -El PT (2,053) y el PES (2,183) se quedaron en su bajo piso de votación.

     – De los candidatos independientes, sólo cabe mencionar a Efraín Sánchez Cruz con 1,841 votos (logrados en una de ésas por su gran parecido con el famoso caricaturista Tlacuilo).

     -El Panal creció exponencialmente en Xalapa respecto a elecciones anteriores, y también tuvo una mejor participación en el estado, pues ganó 18 ayuntamientos, lo que nunca había sucedido en su historia.

     Bueno, pues los xalapeños tendremos a Nicanor para rato, cumpliendo con Xalapa -como dice él-, la ciudad que ama y que tanto le dio a su padre y ha dado a su familia.

     Inevitablemente, los directivos del PAN y el PRD deben estar preguntándose qué tal les hubiera ido con Nicanor Moreira, tan buen candidato, como su abanderado.

     ¿Tal vez estarían celebrando un triunfo más?

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