Catarsis

 

Por Elsa de León Aguirre

 

Confusión

     Por favor, solicito que lean bien lo que voy a escribir y que antes de que emitan cualquier opinión, piensen lo que van a decir.

     Hoy más que nunca he notado que en Xalapa hay muchas personas que tienen un perro.

     Casi todas las personas que conozco tienen una mascota. He visto desde gatos hasta cachorros de leopardo, cotorros, peces, etc.

     Bien por esas personas, pero la verdad si hay tantas personas que necesitan en el mundo que alguien les dé una manita, por qué la gente se empeña en tener un animal, y además a todo lujo.

     Me parece que es una aberración que haya tiendas de mascotas, médicos, lugares donde les cortan el pelo, las uñas, etc. Mientras hay personas en la calle que ni se han bañado en meses.

     Vi hace unos días que unapersona en Facebook comunicaba a sus contactos que una amiga que tenía un albergue de animales necesitaba ayuda, ya que mantenía más de 60 animales ahí, y que la ayuda consistía en todo, desde cuidados hasta comida.

     Yo creo que esto es una cuestión de cada quien. Estoy de acuerdo en que hay que cooperarde vez en cuando, pero si comparamos a un ser humano que necesita contra un animal, pues yo ayudaría al ser humano.

     No sé qué traumas tengan las personas que “aman” a los animales. Qué bueno, les aplaudo que los “amen”, pero los seres humanos son “seres humanos”, seres vivos y se me hace muy cruel que la gente prefiera tener entre algodones a un perro que a una persona. Eso habla más de la persona que del animal.

     Hemos perdido la dimensión de las cosasa tal grado que, como dicen por ahí, veneramos las cosas y usamos a los seres humanos.

     ¿No debería ser al revés?

     En lo particular, tengo un familiar que tiene una perra. Siempre discutimos porque insiste en tratar a la perra como si fuera un bebé. Mientras yo insisto en el que animal debe dormir en el patio, mi familiar duerme con la perra en su cama (¡!).

     Gasta un dineral en comida, juguetes, jaula de transporte, ropa para la perra, y lo que observo es que tener un animal es más cómodo que tener un hijo.

     A todos esos amantes de los animales, también les quiero decir que, si tanto los aman, no los dejen encerrados. Cerca de mi casa, los fines de semana los perros se la pasan ladrando, bramando de tristeza por estar solos, llorando.

     También es bueno que no sólo los saquen a pasear, o a hacer sus necesidades. Es bueno que jueguen con ellos, que los hagan hacer ejercicio, que los hagan sacar su energía, ya que los animales son seres vivos, son inteligentes y sienten. Entonces, dedíquenles más tiempo que como si fueran unobjeto más de nuestra casa.

     A esa persona que tiene un albergue con más de 60 perros o gatos, le digo: ¿no piensas cómo los vas a mantener? ¿Cuál es el objetivo de tener tantos animales? ¿En qué beneficia a la sociedad o a los animales mismos?

     Y si tanto te gustan los animales, pues trabaja más para que los puedas mantener y sepas lo que significa tener más de 60 perros.

     ¿No creen, estimada lectora y lector, que hay personas que tienen una gran confusión?

     Hoy más que nunca estamos viviendo una crisis de valores. Está bien tener “una” mascota, pero tenerla limpia, atenderla, darle bien de comer, dejarle agua, darle sobre todo atención. No dejarla encerrada los fines de semana, pero tampoco darle lugar en el comedor de la familia, ya que es un animal. Y tampoco dormir con la mascota o dejar que haga sus necesidades en la casa del vecino, y hacer como que no pasó nada.

     ¡Por favor! O que se la pasen jodiéndole la vida a los demás.

     Tengo una vecina que vive junto a mi casa que tiene dos perros. Les lava y sus heces las echa a mi casa. El olor hediondo se va a mi recámara, el ruido de ladridos cuando llega alguien a tocar el timbre de mi casa, es aterrador.

     Y hay otra vecina que tiene dos perros chihuahua, que joden como si fueran 20. Los saca todas las mañanas a hacer sus necesidades, y los perros se la pasan ladrándole a todo el vecindario, Ladran y se le van encima al señor que lava los coches, a los de la basura, y a toda la gente que pasa por esa casa se le van encima a ladridos. No sé si a esta señora eso se le haga muy “nice”, pero la verdad es que es bastante molesto, que mientras unas son “muy felices” con sus “mascotas”, otros las padecemos en serio.

     Por favor, maduren, y entiendan que vivimos en una sociedad y que debemos cooperar para que todos vivamos en paz y cómodamente.

     Sé también que tienen derecho a tener lo que se les dé la gana, pero ese derecho termina cuando empieza el de los demás. Por favor, tómenlo en cuenta.

     Xalapa se ha convertido en la ciudad de los perros, con olor a orines y heces; la ciudad de los ladridos por doquier, y la ciudad de los taxistas.

     Antes era la “Atenas Veracruzana” o la “Ciudad de las Flores”, qué pena.

Sus amables comentarios a: edla_2013@nullicloud.com