Espionaje a medias

Salvador Muñoz

Intento ordenar mis pensamientos porque quiero tratar el asunto del espionaje, pero es difícil empezar a escribir cuando la Mujer me muestra a una “escort” del bajío, cuyas proporciones en nalga y pecho se contraponen a su diminuta cintura… “trae chaparrera” me dice, mientras me muestra el trasero de esa joven, cara de niña, que me recuerda lo poco que enseña de su rostro, a Ximena Sariñana.

Hubo un momento en que la Mujer como yo rayamos en la paranoia en eso del traer “cola”, digo, para estar ad hoc con esas imágenes que… esperen… pasamos del trasero al busto, donde me comenta que es muy cuidadosa Nicky en el manejo de sus imágenes, pues cubre en un alto porcentaje su rostro y el resto de lo que llamamos “partes íntimas”.

Pero no fue de a gratis eso de la paranoia. Durante el Alemanismo, no sé quién tuvo a bien ponernos vigilancia ni entiendo el porqué; digo, la Mujer se dio cuenta que había un Tsuru que arrancó justo en el momento en que ella me llevaba a la oficina y para demostrarme que estaba en lo cierto, en lugar de salir a la izquierda como habitualmente lo hacíamos ¡hizo lo contrario! y nos encontramos de frente con nuestros seguidores que, eso lo recuerdo perfectamente, les vi la cara de sorprendidos cuando pasamos a su lado en sentido inverso.

Todavía más… ¡ups! la Mujer me enseña la peor foto de Nicky… me pega donde me duele… ¡son los pies de la escort! ¿Se han dado cuenta que a la mayoría de las modelos les “recortan” los pies? Uno es muy fijado y acá entre nos, si hay algo que adoro de la Mujer, son sus manos y pies, que serían perfectos para modelarlos… ¿en qué me quedé? ¡Ah! ¡Ya! Los espías nos siguieron hasta la avenida 20 de Noviembre y en un alto, de plano me bajé para preguntarles qué se les ofrecía… fue su segunda sorpresa… ¡no me esperaban! ¡No respondieron! y se retiraron a toda velocidad…

Por supuesto, a partir de ese día y creo que hasta la fecha, cada vez que salimos, al estilo de Batman, vigilamos nuestro entorno… ¿Paranoicos? Sí… tanto, que hasta tememos platicar algunos asuntos vía celular… por cierto, hablando de eso, a Nicky no se le ve celulitis… la Mujer sospecha que está operada más cuando me muestra una imagen donde aparece un lapicero, cuyo largo ¡es el ancho de su cintura!

Me cuenta la Mujer que esa “Escort” también hace negocio con sus fotos y algunos videos, pero aclara que parte de lo que gana lo encauza a una buena causa: a un asilo para ancianos… ¡otra foto! Se ve de espaldas a la joven Nicky entrando con unas bolsas a un edificio que creo, ha de ser el objetivo de su buena causa.

No sé si dos o tres veces intentaron entrar a la casa… en cierta ocasión, hasta encontramos la ganzúa rota dentro del cerrojo y así como apareció esa ganzúa aparecieron dos cerrojos más de seguridad.

La mujer no pudo dormir… tenía miedo… si bien, no lograron entrar los malosos, sí nos robaron esa noche nuestra tranquilidad, tanto, que recuerdo que esa ocasión la mujer me hizo poner el sillón, el refrigerador, la estufa, una cama, sillas, un taburete y una tranca en la puerta… no es cierto, nada más fue un sillón… es la única vez que la he visto con miedo y créanme, ¡es muy valiente!

Esta noche de jueves, no creo que tampoco pueda dormir… y júrelo que no es por miedo, paranoia, inseguridad… ya nada más espero que no nos vayan a espiar… con eso de que una ocasión se quejó una vecina…

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